Ocultarme, ocultar como soy yo.. no sirve de nada.
He conseguido quitarme la soga que yo solita me lié al rededor del cuello. Me he arrancado aquella mascara que no me dejava ver la realidad, la mascara que no dejaba pasar la luz, la que no me dejaba mostrar mi sonrisa. Ahora sé que cada persona tiene la suya propia, que todo el mundo se oculta. Mi misión: desenmascarar a todos aquellos que no muestran su verdadero rostro y si el resultado es negativo.. me encargaré de ayudarlos a sonreir y a mirar bien alto, porque en realidad, la verdadera misión es ayudarlos a que no se lien la misma soga que a mi no me dejaba respirar.


