¿Sonreír? ¿Para qué? Si tu eres quien me lo roba todo.
Confío en ti, en tu saber estar y en tus impulsos pero al
final acabas traicionándome. Traicionando a mi cabeza. Tu siempre a tu rollo y lastimándome
sin importarte una sola de mis palabras. Como si no estuvieses dentro de mi. Como
si la sangre que bombeas fuese de un cuerpo ajeno al mío, de donde estás
deseando salir corriendo por alguna pequeña herida de mi piel.
Te tengo miedo. Te tengo mucho miedo. Miedo de que
finalmente consigas escapar de mis adentros como si mi alma no te importara
absolutamente nada.
Por tu culpa, siempre acabo dejándome llevar, por tu latir,
por tu sentir… y lo peor de todo no es esto… Lo peor es que si alguien se
atreve a romperte en mil pedazos, mueres tu, muero yo.

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