domingo, 4 de noviembre de 2012

A veces no hay motivos por los que reir y cientos por los que llorar

 ¿Sola? Puede que si lo esté.. Pero las lagrimas que estoy derramando ahora mismo, en este instante, en este preciso momento.. no son por ti, sino por mi! Porque he pecado.. He pecado de intentar hacer el bien cuando al fin todo salio mal.

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