lunes, 17 de junio de 2013

Mi ángel

Amarrarme con un hilo de seda a su piel para desaparecer atada a su cuerpo y evaporarme en su pensamiento como un día de lluvia. Tengo miedo cuando despierto sola en mi cama y veo que no está. He estado en sus brazos tantas veces que me pierdo en el momento que no siento su corazón rozando el mío. Perdida. Perdida en el frío de la distancia que no me deja ver sus cálidos ojos, esos que me tienen encarcelada. Cierro mis ojos. Veo sus manos recorriendo mi espacio, tocando mi alma. Abro mis ojos. Entre fuegos me encuentro, pero desde el mismo infierno le tejeré unas alas para hacerlo subir al cielo. Lo amo. Es mi ángel.

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